Lunes negro: cierra Interzona

Durante las últimas semanas, las tapas de los diarios nos bombardearon con titulares catástrofe que anunciaban días “negros” por las caídas de los mercados en distintas partes del mundo (o en todo el mundo).

Por eso, en el caso de un blog sobre edición, una noticia como el cierre de una editorial, cualquiera que sea, pero mucho más si es una como Interzona, transforma la jornada en un día negro.

Hace unos minutos se anunció, con un escueto pero contundente comunicado enviado por e-mail, que Interzona Editora había tomado la dificil decisión de “detener la producción”. Aunque el término es ambiguo, porque siempre se puede “reanudar la producción”, el tono del mensaje suena más a una despedida. Esperemos que no lo sea y que pronto puedan volver a producir buenos libros, como lo hicieron durante estos cinco años.

A continuación, el texto completo del comunicado:

Estimados lectores, autores, colegas, periodistas, colaboradores y amigos:

Interzona ha vivido un proceso de crecimiento acelerado. La Interzona de su fundación en 2002 es muy diferente de la actual. Pero, al mismo tiempo que adquirió un prestigio y presencia, no alcanzó punto de equilibrio. Pese a los esfuerzos de todos los que participamos en el proyecto, Interzona no logró cubrir sus costos. Detener la producción editorial es una decisión difícil de tomar, pero lo hacemos con la intención de encontrar la plataforma cuya estructura de producción y distribución permita dar el crecimiento que Interzona demanda. Una plataforma que garantice la calidad editorial en los términos que Interzona recreó, con mucho trabajó y buenos deseos.

Estamos orgullosos de estos cinco años de edición. De un catálogo de ochenta títulos lleno de apuestas, descubrimientos y rescates. Orgullosos también de haber generado espacios de discusión con una respuesta del público y de los participantes siempre positiva. De habernos propuesto como un actor cultural activo, moderno, en suma.

Interzona Editora son todos los que estuvieron, los que continuamos y los que vendrán. Agradecemos a nuestros editores, quienes han construido un catálogo innovador con ojo atento; a todos nuestros autores y traductores, por la confianza; a los diseñadores, correctores, imprenteros y papeleros, que nos acompañaron en la producción de nuestros títulos; a los medios, periodistas y críticos, por su interés y la siempre buena recepción; y finalmente, a los libreros y distribuidores, por habernos ayudado a acercar nuestros libros a aquellos a quienes siempre agradeceremos: los lectores.

Interzona Editora S.A.

Extrañamente, lleva la impersonal firma de una Sociedad Anónima y no la de su director Damián Tabarovsky para quién va desde aquí una sincera felicitación por el excelente trabajo realizado.

3 Responses to “Lunes negro: cierra Interzona”

  1. nemo dice:

    La verdad es que el cierre de actividades de Interzona simboliza el auténtico estallido de una burbuja dentro de nuestro ámbito cultural, desde el punto de vista de los excesivos elogios provenentes de una gran parte de nuestra crítica periodística (lo suplementos culturales de los medios más masivos) y universitaria, no así de sus lectores (¿quién regala un libro de Dani Umpi, si no es con el fin de hacer una broma?) . La verdad es que Interzona publicó algunos títulos buenos en un comienzo (Filloy, Marosa di Giorgio), y otros de autores no tan muy buenos, con un gran desconocimiento instrumental del lenguaje, al final (pero sí con una gran repercusión). La estrategia (¿de los medios, de la empresa?) fue más publicitaria (“el arte como provocación”) que sustancial: suponer que todos los escritores que se publicaban allí eran genios silenciados por un aparato cultural cruel, (“adelantados a su época”). Además era cómoda, las notas periodísticas no hablan demasiado de las obras en sí, pero en cambio sí se explayaban sobre la vida de los autores supuestamente malditos (Rimbaud fue mucho más que una persona de una elección sexual contraria a la moral hipócrita de su época, que se fue a vivir al África). Como algunos de los primeros títulos que Interzona publicó eran muy buenos, y a la luz de sus artículos periodísticos, es lógico echarle una enorme porción de la culpa a Damián Tabarovsky, quien además de no demostrar nunca una excesiva profundidad, se ha dedicado siempre a ensalzar la vanguardia más vana, como un valor en sí mismo y no en función de papel en la historia de la literatura (como si ahora tuviésemos que escribir como Tristán Tzara). De todas formas, me parece que el tema esencial son los medios y la construcción de supuestas revoluciones literarias que no conmueven a nadie, y para colmo están sustentadas en el gusto de unos nenes bien amantes de las reuniones sociales, y de escritores que solo quieren figurar. ¿Quién puede creer que “Las aventuras del señor maíz” es un libro que deba ser leído? (Washington Cucurto es un caso interesante de estudio y nada más, algo atípico. Quizás deba ser reeditado en la colección “Los Raros” del siglo que viene). Creo que una de las marcas de época de nuestra cultura es la sección “Gritos y susurros” , del suplemento ADN. decimeorlando@yahoo.com

  2. [...] se van, otros llegan Hace un par de semanas la noticia del “cierre” de Interzona (lo pongo entre comilllas porqueno es la palabra que ellos usan) nos dejaba un sabor amargo y una [...]

  3. guillermina dice:

    Qué sucederá con los libros que circulan por las librerías. Llamé para pedir uno en una librería de La Plata y la dueña me contesta: me acaban de llamar para que los devuelva todos. Se transformarán en saldos?

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